Malta, una histórica pequeña república

Malta, ese gran museo al aire libre, famoso archipiélago y una de las naciones más pequeñas del mundo, por las bondades de su clima es un destino para tener en cuenta todo el año. Bizantinos, árabes, normandos, caballeros, turcos otomanos, franceses e ingleses pasaron sucesivamente dejando su impronta en cada rincón. Por todo, las islas maltesas han sido descriptas como "un gran museo al aire libre".

Formado por seis islas -sólo dos están habitadas- y con 7 mil años de historia, pero viviendo apasionadamente el presente, la República de Malta ofrece al viajero sobradas razones para ser visitada.
Ubicada en el centro del mar Mediterráneo, a 93 km al sur de Sicilia, con una fuerte tradición y un arraigado folklore junto a las leyendas y una hospitalidad inusual, Malta es una muestra sorprendente de atractivos para descubrir.
El escenario, la arquitectura y los colores de las islas proveen un espectacular telón de fondo.
En el centro del mar Mediterráneo, y habitada desde el 5200 a.C., fue visitada por fenicios -quienes la bautizaron con el nombre de Malat, "refugio seguro"-, griegos, cartagineses, romanos -época de gran prosperidad-, y por san Pablo.
Bizantinos, árabes, normandos, caballeros, turcos otomanos, franceses e ingleses pasaron sucesivamente dejando su impronta en cada rincón. Por todo, las islas maltesas han sido descriptas como "un gran museo al aire libre".

Atractivos para hacer o no hacer.
Pero Malta no es un museo común, porque la vida se vive plenamente, ofreciendo al turista lugares comunes y caminos habituales para conocer las antiguas aldeas, festejos veraniegos o eventos tradicionales, que evocan sentimientos de escapada a las islas.
Para disfrutar unas animadas vacaciones, el sol visita la región prácticamente todo el año.
En sólo 48 horas y a un par de kilómetros de distancia, puede probar un nuevo deporte, haraganear en una excursión por las islas y recorrer los sitios históricos más importantes, y aun así, participar de la vida nocturna.
El mar y la tierra se prestan para diversas actividades deportivas, al igual que la salud, presente en spas y fitness que ofrecen los hoteles o centros especializados.
Ensenadas tranquilas y bahías arenosas con nombres evocativos, como bahía Paraíso y bahía Dorada. Patios apartados en casas de campo cubiertos de buganvillas y jazmines. Palacios barrocos o una relajación de lujo en exquisitos hoteles. Pero hay más, la puesta del sol sobre la Ventana Azul y los paseos en Karozzin tirados por caballos alrededor de la Medina medieval iluminada, lo suficiente como para tentar a los románticos de todas las edades.

La Valletta, una auténtica obra arquitectónica.
La Ciudad Fortaleza, Citta’ Umilissima, "una ciudad construida por caballeros para caballeros". Valletta ostenta varios títulos y todos rememoran su rico pasado histórico.
Es la urbe moderna edificada por los caballeros de San Juan, una obra maestra del barroco, que hizo que la designaran Patrimonio de la Humanidad.
Pero Valletta también es la capital de Malta... viva, pujante, el corazón administrativo y comercial del archipiélago.
El ejido de calles angostas aloja algunas de las obras de arte, iglesias y palacios más importantes del continente, patrocinando un amplio programa cultural.
Los eventos callejeros tienen de fondo la magnífica arquitectura local, que junto a las murallas iluminadas son el marco justo para vivenciar el teatro, la música y toda expresión artística.
La ciudad es un delicado paseo de compras con pequeñas tiendas de antigüedades, mapas, libros, grabados y alhajas, que son objeto de culto para los amantes del arte; y donde también tiene su lugar la alta moda, la música y la cultura en Republic Street y Merchants Street.
La capital de Malta presenta un pétreo perfil de formidables fortificaciones y gigantescas murallas color miel que destacan sobre las azules aguas de la bahía.
Al recorrer Valletta, el turista encontrará intrigantes sitios históricos a la vuelta de cada esquina: estatuas, nichos, fuentes y escudos de armas en lo alto de los parapetos. Y, en el momento del descanso, la ciudad ofrece plazas, patios, jardines y un sinnúmero de cafés, muy cerca de donde se encuentre.

Gozo y Comino, enigmáticas y asombrosas.
Gozo y la diminuta Comino, proveen un refugio tranquilo para un cambio de ritmo y panorama.
El encanto de Gozo se hace evidente al llegar. Más verde, más rural y más pequeña que Malta, la vida transita a un paso pausado. Los ritmos son impuestos por las estaciones, la pesca y la agricultura.
En invierno y primavera, la isla está cubierta de hierbas floreadas y cultivos tupidos. En verano, rebosa de laurel rosa, buganvilla y geranios.
Cargada de mitos, se cree que puede haber sido la isla legendaria de Calipso -de la Odisea de Homero-, es un remanso pacífico y místico. Las iglesias barrocas y viejas casas rurales de piedra salpican la campiña.
Su paisaje accidentado y costa espectacular aguardan ser explorados. Y a la hora del relax o el deporte, nada mejor que dejarse llevar a pequeñas ensenadas rocosas y playas de arena rojiza o para navegar a vela, nadar, pescar o bucear, Gozo se presenta como una atractiva gema del Mediterráneo, que incluye sitios históricos, fuertes y vistas impresionantes. Además de albergar uno de los templos prehistóricos mejor preservados del archipiélago, Ggantija. Sin mencionar una vida nocturna y un calendario cultural propio y algunas estupendas opciones para salir a comer.
En la hermana isla de Comino, sin carreteras y cubierta de hierbas aromáticas -incluido el comino, de quien toma su nombre-, existe un hotel de playa preparado para la práctica de deportes náuticos.
Así como su historia, la cocina de las islas está influenciada por los pueblos que se radicaron a lo largo de los siglos, este "matrimonio" de sabores ha dado a Malta una mezcla ecléctica de cocina mediterránea, pero la tradicional cocina maltesa tiene claros matices sicilianos y árabes. Degustar la suntuosa pastelería dulce y postres de ricotta, almendras e higos así como también los pastizzi, las salsas de tomate y vino con pastas, conejo y pescado, es un deleite para sibaritas.

MALTA
Transporte: Malta está a pocas horas de vuelo de las principales ciudades del continente europeo, y tiene excelentes conexiones intercontinentales. Air Malta opera vuelos a y desde los principales aeropuertos en Europa, norte de África y Oriente Medio. Hay autobuses y taxis hacia todos los rincones de la isla. De Malta a Gozo se puede cruzar en ferry o en helicóptero.
Alojamiento: hay diversas categorías de hoteles, bungalows o apartamentos. Cada vez es más popular el alquiler de villas o granjas con piscina.
Clima: las islas tienen un clima muy soleado con un promedio diario de seis horas de sol en invierno y más de 12 en verano, el cual es templado. Y el baño en el mar es posible hasta entrado los meses invernales.
Informes: www.visitmalta.com.

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